© M A R T I N S A M P E D R O
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Una de las constantes en mis fotografías de los últimos tiempos consiste en la incorporación del ser humano en construcción, como una representación de sí mismo creado virtualmente. Reemplazo a las personas de mis fotografías por otros seres creados virtualmente. Es un forma de revisar el misterioso fenómeno del espacio y el tiempo, el sentido de la existencia en consonancia con la teoría de cuerdas, vibración, latencia… Lo imaginado sobre el terreno de lo real y lo real en la escena imaginada.

Comencé a hacer estas imágenes en torno al año 2000, cuando descubrí que vivía rodeado de amigos invisibles. Lo hacía como un divertimento pero pronto comprendí que en ese juego se encontraban muchas de las claves de lo que me ocupa como artista. Descubrí una forma de representar al hombre que no se había explorado.