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El sonido oculto de Man Ray

Serie de 20 copias numeradas y firmadas para coleccionistas

Ficha técnica: Cuatro fotografías Impresión Fine Art Glicée, Calidad Museo, Papel 230 grm. Medidas: Tamaño hoja total: 27 x 34 cm. Tamaño mancha de color: 25 x 25 cm. Obra seriada y limitada a 20 unidades + 3 P/A. La obra se entrega numerada y firmada a mano por el autor. Año de la obra: 2014. Año de edición de la serie: 2026.

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Esta edición reúne algunas imágenes pertenecientes a la colección Latente, expuesta internacionalmente en torno al año 2015. La obra El sonido oculto de Man Ray articula una reflexión sobre los distintos roles de la feminidad, el objeto y sus límites simbólicos, tomando la figura femenina y el signo musical tan icónico de la fotografía Le Violon d’Ingres de Man Ray. La serie se compone de cuatro imágenes susceptibles de exhibirse individualmente o en formato de políptico.

 

 

El sonido oculto de Man Ray

Esta edición, El sonido oculto de Man Ray homenajea el célebre fotomontaje Le Violon d’Ingres (1924) de Man Ray, uno de los iconos más elocuentes sobre la representación del cuerpo femenino en la historia del arte moderno. En ella, la espalda desnuda de la modelo Kiki de Montparnasse, cuyo nombre real era Alice Prin, transformada visualmente en instrumento musical mediante la superposición de las aberturas acústicas de un violín, deja de ser cuerpo para convertirse en objeto: superficie sonora, moldeable y disponible para la mirada. La mujer no aparece como sujeto, sino como soporte simbólico; materia estética que puede ser afinada, poseída o interpretada por una voluntad externa. El gesto surrealista, lejos de liberar al cuerpo, lo desplaza hacia una dimensión fetichizada donde lo femenino es instrumentalizado y estetizado hasta volverse artefacto.

Realizada en el contexto de las vanguardias de entreguerras, en un periodo atravesado por la crisis de la modernidad y el ascenso de los fascismos en Europa, la obra de Man Ray encuentra aquí su sonido oculto, ecos, casi un siglo después. En este sonido oculto de Sampedro, la mecanización moderna del cuerpo da paso a su construcción virtual contemporánea, en un presente que obliga a la imagen a redefinirse frente a las nuevas formas de autoritarismo y control simbólico.

En las imágenes de la serie de Martín Sampedro se aborda el lado oculto de esa operación. La figura femenina ya no aparece desde la espalda, desde el anonimato objetual del fragmento, sino en su frontalidad. Este cambio de eje no es meramente compositivo, sino profundamente conceptual. La frontalidad virtual que propone Sampedro implica aparición, confrontación y, en cierto modo, restitución de subjetividad. El cuerpo deja de ser únicamente superficie sobre la que se inscribe un signo para convertirse en tatuaje, identidad, herida y presencia.

Así, mientras que en la obra de Man Ray la metáfora visual transforma el cuerpo en instrumento, en la interpretación de Sampedro el signo musical se integra como tatuaje, identidad y sombra. La mujer ya no funciona exclusivamente como objeto estético sino como imagen consciente de su propia representación. La cosificación no desaparece, pues el diálogo con la obra original la mantiene latente, pero es desplazada hacia un territorio reflexivo donde el espectador se enfrenta a la tensión entre cuerpo, símbolo e imagen en la cultura visual contemporánea.

Selène Veyrat

 

 

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