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Tag : fotografía

 

Felices fiestas, y próspero año nuevo 2018!

«ALËGRAME ESAS PASCUAS» Una alegría navideña de Javier Díaz-Guardiola en forma de exposición que nace de la convocatoria en la red. En esta nueva edición, con la participación de innumerables artistas, se presentarán las obras a la venta, el 29 de diciembre de 2017, en la galería de Factoría de Arte y Desarrollo en Madrid.

El “Cráneo de Cristo” By Sampedro es una forma ejemplar de proyectar la luz sin retenerla. Además de un signo de distinción para el coleccionista, este icónico “Cráneo de Cristo” hará las delicias del agnóstico, sirviendo de talismán para los más milagreros.

Cráneo de Cristo. By Sampedro. Fotografía render. Impresión fotográfica. Fujifilm Bright.

 

 

Dulcinea Icónica

¿Por qué Dulcinea? Aldeana, maternal, femenina, marimacho, excéntrica, generosa, sumisa, insumisa, personalidad múltiple, personalidad única, naturaleza salvaje, seductora, facilona, inalcanzable, Emperatriz de La Mancha, Señora de sus Pensamientos… ¿Realidad o fantasía?.

Desconozco la fórmula del éxito pero sí entiendo que para que alguien se convierta en un icono ha de tener una composición física y química que desafíe los estándares y leyes de su tiempo. Se hace imprescindible tener un memorable nombre, mentor, biógrafo, fotógrafo, adeptos, detractores, afectados, críticos, Quijotes, Sanchos, …y fans que den fe.

Supongo que la simpleza y extraordinaria naturaleza de Dulcinea (Pin-up), resultó tan enigmática a los ojos de Don Quijote como la bruja Cenotia o Aldonza Lorenzo lo fueron a la mirada de Cervantes. Mujer milagrosa, bruja, aglutinante, explosiva; diferentes formas de buscarse y reconocerse ante el espejo; la mujer, la madre, el padre, el andrógino, los reflejos, las sombras, los misterios de la vida, …el devenir y sus circunstancias.

Con forma de mujer, símbolo de sus mas elevados ideales de amor, el hidalgo descansa de la batalla en un confortable horizonte de nubes platónicas.

Los ideales no se alcanzan con la vista sino con el corazón.

Madrid, 27 de abril de 2016. Martín Sampedro

 

Pieza de audio y vídeo: «Dulcinea Icónica» Vídeo Bucle 3´30. Autor: Martín Sampedro. Año: 2016

Proyección en sala o pantalla de alta resolución 4k con audio.

La obra «Dulcinea Icónica» se compone de una pieza de vídeo en bucle y fotografías impresas. Muestra una mujer heroína en continua transformación. Las idealizadas vasijas de espejo revelan las múltiples caras de la icónica personalidad de Dulcinea del Toboso. Con este audio-visual he tratado de ofrecer un paisaje onírico en el que dejar fluir la imaginación del espectador, a modo de mantra, sin mas pretensión que trasladarlos al espacio de la ilusión, los ideales y el sueño. Un confortable horizonte de nubes platónicas en el que proyectar nuestras propias ilusiones y anhelos. La obra ha sido realizada con fotografías, técnicas de creación 3D y posproducción de vídeo.

+ info sobre la exposición «Mil Caras de Dulcinea» Comisario: Ángel Agrela

 

 

 

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Portrait: Giedrius Petrauskas, at POST Gallery. Kaunas

 

«Tal vez el gesto de disparar el obturador de una cámara fotográfica sea la decisión consciente de atrapar algo memorable y embalsamarlo para su conservación como algo cierto. En cambio la verdad es latente, y la creación invención.»

 

En octubre de 2015 se presentó la exposición Latente en la galería Mondo de Madrid. Unos meses más tarde, la colección ampliada con la vídeo-instalación “El Rapto de Europa” y algunas otras fotografías del libro, se ha exhibido en la galería POST de Kaunas, Lituania. Es el principio de una itinerancia con la que confío ampliar los horizontes del sampedrismo y la Nueva Fotografía.

-Hijo, ¿pero por qué tan lejos? (dice mi madre).

Tiene razón al pensar que habrá costado esfuerzo llevar la exposición hasta allí, pero la satisfacción de ver la obra bien expuesta ante la mirada de cientos de personas ensimismadas, reinterpretando las imágenes con su teléfono móvil, es el mejor homenaje que se le puede hacer  al mundo Latente. Ahora toca seguir trabajando para que la colección viaje a más destinos y se conozca internacionalMente.

Dar a luz una imagen supone un esfuerzo de auto-aceptación. La imagen se revela y te cuenta algo, tal vez del futuro si lo sabes interpretar. Cuando no sabes, basta con dejar pasar el tiempo para reconocer las señales. La fotografía, al menos en mi caso, ha sido el vehículo con el que la intuición me lleva a nuevos mundos, nuevas luces y nuevas formas de construir mi propia existencia. La Fotografía me da Vida.

Compartir la mirada, hacer físico lo virtual, materializar, monetizar, marco, cristal, embalajes, tele-transportación, expectación, reflexión. El proceso de mostrar imágenes colgadas de una pared es una experiencia que desafía al tiempo. ¿Aguantará esta imagen los años como los aguantaría el muro? Hay imágenes que tiran abajo las paredes y paredes que se comen a una imagen. ¿Cuáles son los criterios para determinar lo correcto? Por qué si o por qué no, es algo que tenemos muy claro rápidamente, de un vistazo, pero de obvio que es, no sabríamos decir el porqué.  Esa tensión del ejercicio de exponer, hace a la imagen tan sólida como el propio muro que la sostiene. Así pasen los años, cuando una fotografía es icónica no quiere abandonar sus anclajes.

De la precariedad cultural, sus ministerios, los muros de la virtualidad y las redes sociales que habitamos, a los muros del mundo real, castillos, museos, panteones, fronteras, difuntos con los que soñamos en vida ingrávidos, aferrados por los clavos de Cristo y los de las sagradas fotografías. La Fotografía me da Vida pero también me Entierra.

Martín Sampedro,  28/08/2016

 

 

Articulos de prensa:
https://anti-utopias.com/art/martin-sampedro-latente/

http://www.quesabesde.com/noticias/martin-sampedro-entrevista

http://kauno.diena.lt/naujienos/kaunas/

 

Radio Nacional de España. Salimos por el mundo – Martín Sampedro.

Libro Latente: LATENTE “En el sueño de seres invisibles” Textos de Martín Sampedro, Leandro Taub y Antón Fernández de Rota. Encuadernación tapa dura 31 x 31 cm. 200 páginas. Edición limitada, firmada por el autor.

 

Muchas gracias a Andrius Pukis (Director de POST Gallery), Diego Alonso (Director de Mondo Galería),  Jarek Ros (Coordinador), Niña Yhared (Performer) y todos los amigos y admiradores que han hecho posible este gran viaje. Fotografías: Lina Pranaityte, y Martín Sampedro.

 

 

 

Bajo la piel

Bajo la piel

Los Latentes de Martin Sampedro están desprovistos de ese tinte trágico porque lo que radiografía no son cuerpos reales sino imaginados, sublimados por el deseo. Sampedro remenda el cordón umbilical entre los albores de la fotografía (la imagen latente como principio de la foto analógica) y las técnicas digitales y holográficas más punteras, sirviéndose del concepto de latencia como sustrato mental. Anatomías esculturales escaneadas por nuestra libido, copulando, practicando el cunnilingus, reflejándose en espejos cóncavos, deformantes, fotografiándose a sí mismos en un mise en abyme en el que memoria y deseo, virtualidad y carnalidad, se encabalgan. Como espectadores proyectamos nuestros impulsos en esos flashes de conciencia no revelada. Podemos elegir entre conservar esa latencia, estatus fantasmático, alucinado y onanista, o romper el hechizo positivando la imagen con nuestro smartphone.

Artículo completo en Le Bastart

 
 

El tránsito de Venus

El tránsito de Venus. By Martín Sampedro 2012

 
 

 

«Los contrabandistas de Ronda». Federico García Lorca y Salvador Dalí en carne viva. Martín Sampedro, 2009

 

Latente Álter-Retratos

Latente Álter-Retratos

Yo mismo traeré sobre vosotros espíritu, y viviréis. Pondré sobre vosotros tendones, haré crecer sobre vosotros carne, extenderé sobre vosotros piel, os infundiré espíritu, y viviréis. El valle de los huesos secos. Ezequiel 37, 1-14

 

Cuando mi amigo P.P.M. escribió el titular «Martín Sampedro: La Nueva Fotografía» para el catálogo de la exposición Interior Ulterior, me sorprendió su habilidad al señalar mi trabajo como precursor de un acontecimiento. La Nueva Fotografía, en la que yo trabajo, no está hecha de los instantes cotidianos a los que Pablo llamaba mi vida misma sino que incorpora otras luces, otras formas de vida, alucinaciones o personas virtuales, como elementos esenciales de la fotografía. Con esta forma de bautizar mi trabajo absolvía el tabú de la peligrosa amistad entre la fotografía tradicional y las nuevas formas de generar imágenes en la era digital. De ahí la ene invertida en recuerdo a la revista Иueva Lente, a Pablo Pérez Mínguez, Carlos Serrano y Jorge Rueda. Su reconocimiento y ejemplo me acompañan cuando construyo imágenes y busco la forma de nombrarlas; nueva fotografía, fotografía fantástica, realismo mágico o esperpento en recuerdo también a mi vecino Valle Inclán.

¿Podría vivir la vida sin pensarla, observarla, fotografiarla, nombrarla?

Desde que tengo uso de razón, pasar el tiempo haciendo fotos me ha ayudado a revelar intuiciones. Al igual que las palabras sirven para vestir una idea, la fotografía me sirve para desnudar la realidad. Lo que pienso está condenado al olvido. Según escribo voy olvidando y, sin embargo son las imágenes aquello que permanece latente en mi memoria. Cuando pienso en un concepto, por ejemplo el amor, inevitablemente me lleva al retrato de las personas amadas. Los recuerdos, los conceptos y los sentimientos tienen la apariencia de una fotografía aunque no interceda la cámara ni se pulse un disparador para capturar el instante. Lo que creemos hacer de forma consciente, lo hace nuestra mente con naturalidad de forma inconsciente, sin cámara, revelados ni retoques. La cámara subjetiva siempre va encendida, trabajando en crudo para entregarnos algo no meramente retinal; de ahí mi vocación impura de cocinar las imágenes para extremar la subjetividad.

¿Pero qué pasa con los ciegos, acaso ellos no cocinan las imágenes?

Cierro los ojos para meditar esta pregunta y veo algunas manchas de colores, energías y formas que no alcanzo…, aprecio un parpadeo muy cinematográfico, casi eléctrico, puede que sea el eco de los fluidos que laten en mi interior. La mandíbula se relaja y comienza a temblar, vibra, tintinea como si estuviera nervioso… ¡Esto sí que no me lo esperaba! Olvidé purgar los radiadores y puede que el frío esté alumbrando este misterio. Con cada rechinar de dientes comienzan a saltar flashes de imágenes holográficas tejiendo recuerdos y deseos…, los ojos inundados por la emoción.

Con los ojos cerrados he visto retratos y fragmentos de realidad que me citan con la infancia, nada extraño pero sí vertiginoso. ¡Qué fuerte! Al vestirme con la piel de un ciego, alucino y lloro como lloraría un ciego al recuperar la vista.

¿Acaso la fotografía no es otra cosa que alucinación?

Después de Interior Ulterior, La extrañeza de Existir y Sangre Azul, en los que la figura humana había sido reemplazada por seres virtuales, con la excusa de mostrar las otras dimensiones de la existencia, me encuentro ante la incertidumbre de continuar el camino. Al cerrar los ojos para visualizar la dimensión del desastre, descubro lo abismal que se hace caminar en solitario, y la inmensa suerte de tener tantos amigos invisibles. Estos esperpentos que me guían y hacen mi trabajo tan reconocible, me están dando la oportunidad de construir una imaginería propia. Aunque involuntariamente parecen provocar un enfrentamiento con el mundo de los humanos y de la fotografía tradicional, nunca renegaría de ella pues me acompaña desde niño ahorrándome infinidad de palabras huecas. “Latente” era aquella mágica sensación que alumbraba mi imaginación frente a la realidad atrapada en los carretes recién revelados que colgaba de la ducha. “Latente” es la prisa por intuir el milagro de la vida, energía vital. “Latente” es la luz que yo reclamo, la luz de tu mirada; “Llegaste oh Telémaco, dulce luz de mis ojos, alegría de mi vida”.  La dulce luz que Homero nombrara en griego como (faos/faeo), en lugar de la luz del sol (fos/fotos) con que bautizaron a la “foto-grafía”. Ésa era la luz con la que alumbrar lo latente y por eso en algún momento llamé a mis “fotografías”: “fao-grafías”.

Siempre me ha llamado la atención esa vocación que tenemos los humanos por imitar lo que se da en la naturaleza. El ambientador que huele a pino, una pintura que parece un paisaje, esa fotografía que parece un cuadro, ese dibujo tan bien hecho que parece de verdad,… Todo lo que nos rodea nos inspira para deconstruirlo y manufacturarlo como si fuéramos creadores. La economía, el desarrollo, el bienestar, el malestar, todo lo que hacemos los humanos gira en torno a la posibilidad de poseer aquello que en la naturaleza se da gratis. Pero lo acompañamos de una mentira piadosa, un precio, en ocasiones una trampa mortal. También, elaboramos creaciones y trampantojos con que mostrar la dimensión latente de aquello que admiramos. Así el arte, en esta era digital, es visitado, revisitado, copiado, duplicado, imitado, sobado, mejorado, valorado, devaluado, enviado, robado y regalado, con la urgencia de posponer en lugar de proponer. Tal vez el gesto de disparar el obturador de una cámara fotográfica sea la decisión consciente de atrapar algo memorable y embalsamarlo para su conservación como algo cierto. En cambio la verdad es latente, y la creación invención.

¿Existirá un nuevo arte, más allá del entretenimiento o el espectáculo?

Sírvame este último experimento Latente para decir algo propio en favor de La Nueva Fotografía y su luz espiritual. Por fin podemos fotografiar lo inexistente, elevar la mirada más allá de lo evidente y construir una realidad sin miedo al derrumbe. Al mirar las fotografías de la colección Latente, tras la contemplación, el onanismo o el deleite estético, intuyo que respirar, transitar, fotografiar y compartir lugares o personas inexistentes, responde a mi necesidad de citarme con el Álter-ego. Y para que me entiendan, he acuñado una nueva palabra cargada de futuro con la que nombrar esto que ahora hago; “Álter-retratos”.

Desde que Louis Dodero inventara las famosas tarjetas de visita con las que se popularizó la fotografía en sus primeros tiempos, la cámara fotográfica ha asistido a constantes innovaciones que han transformado nuestra forma de ver e interpretar la vida. La revolución digital, no ha hecho más que empezar. El desarrollo masivo de esta tecnología, ha facilitado que cualquier persona pueda expresarse y hacer retratos de forma sencilla. Pronto las cámaras digitales estarán dotadas de nuevas tecnologías espaciales y sensoriales con las que captar, representar y compartir eso que vemos al cerrar los ojos.

Aflojen los párpados, dejen aflorar lo latente. Sírvame esta colección de álter-retratos como homenaje a la fotografía y a los fotógrafos, los del negativo, el positivo, el microscopio, la endoscopia, el escáner, el 3D y la resonancia magnética; los de la alucinación latente, los que inventaron el arte moderno y los que revolucionaron la medicina y la ciencia a base de nuevas formas de observar la vida y sus diferentes dimensiones, a puro pulso de imaginación.

Hagan suyas estas imágenes, rebélense, descubran la mágica sensación de desvelar lo latente, formulen nuevas adivinanzas y, tal vez así, puedan inspirar y resucitar a los muertos.

 Martín Sampedro,  14 de abril de 2015

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La colección «LATEИTE» se muestra en negativo para que el espectador viva la experiencia de proceso fotográfico. A través de la cámara de su teléfono móvil podrá ver las imágenes en positivo. Utilice la cámara por defecto de su smart phone con el efecto negativo, o instale la aplicación gratuita para iPhone.